Detrás del altar
Bajo la luna creciente
Estabas absoluta y solemne
Detrás de tu figura
Enterré mi alma, mi pasión y futuro
Entre tu aliento y mi carne,
Delante del diablo te di mi vida
Seguro del amor eterno
Olvide mi corrupción
Maldito, maldito estoy
Y tal vez no me arrepiento
Lloro raras noches
E invoco tu nombre
Retumba siempre tu misma respuesta
Mi soledad lo confiesa.
Insolentes razones propongo ya hastiado
¡Atrevido e inmoral acometo a salvarme!
Perenne labor
La del buen amante
Perderse en lejanos horizontes
Crueles paisajes y maldito destino
Dando coces contra el aguijón
Seguirá eternamente
Buscándote, buscándote oh diosa lánguida
Bella reflejas el claro de la luna,
Enfervorizas las ocultas pasiones del hombre,
Quiebras lo simple, la paz,
La incesante futilidad de la sucesión,
Dignificas la lucha, la muerte y la resurrección,
Divina doncella oculta en el meollo de la muerte
Ir a tu encuentro es la perdición,
La dulce transgresión del hombre de corazón.
miércoles 3 de febrero de 2010
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